POLÍTIC@ PREPARADO, POLÍTIC@ APTO CUM LAUDE

Algunos datos son esclarecedores: un 27% de los españoles es universitario pero sólo un 12% de concejales y un 13% de los alcaldes poseen un título académico. El 21% de los concejales y el 22% de los alcaldes posee sólo estudios elementales, como EGB, ESO o Graduado Escolar. En el Congreso y en el Senado aumenta el número de titulados superiores, especialmente en Derecho y Económicas y no en Ciencias Políticas que sería lo más acertado o en carreras científicas o tecnológicas que son las que impulsan políticas relacionadas con  I+D+I y con las que se consigue la modernidad y competitividad imprescindibles para avanzar por el camino correcto.

Analizar  esta incuestionable realidad en estos momentos de crisis lleva a una serie de reflexiones relacionadas con elementos contemplados en clave política . Desde un punto de vista positivo, puede hablarse de confianza, credibilidad, coherencia,  conocimiento, contenido, convincente, correcto, compromiso  o ciudadano. Pero también puede conformar un pensamiento negativo como codicia, comisión, calumnia, condena o corrupción. Con escasa preparación, los políticos no generan confianza porque se duda de su capacidad, de su profesionalidad y de su responsabilidad. Según el CIS, el índice de confianza en los políticos después de las últimas elecciones generales se situó en un 40,3%. Un político genera confianza, cuándo habla varios idiomas, cuándo ha ejercido una profesión anterior en la sociedad civil, cuándo sabe lo que lleva entre manos y no necesita de sus subordinados para recibir explicaciones. Y todo porque tiene ideas propias, porque sabe trabajar y porque se ha preparado para ello. Se sirve a la sociedad , “no se sirve” de la sociedad.

En el Congreso Comunicación Política y Políticas de Comunicación, buscamos un navegador, un GPS , unas herramientas que permitan generar confianza a través de la comunicación, de la cercanía al ciudadano por parte del político y del ciudadano hacia el político porque exista espacio para “empoderar a la sociedad civil” y  para la pedagogía política. Pero todo desde una base: convertir la política en un arte y a la convivencia entre políticos y ciudadanos en un sinfonía en la que todos tocan al unísono. Como decía Tolstoi: “Todos piensan en cambiar el mundo pero nadie piensa en cambiarse a si mismo”.

Marosa Montañés. Presidenta MPM

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