Periodismo y política, en la encrucijada

Por José María Mirón *

El periodismo atraviesa un momento de cambio profundo. Estamos asistiendo a una transformación de la que puede asegurarse que ya nada, nunca, volverá a ser igual. Los medios de comunicación necesitan reinventarse. Internet nos ha globalizado. Internet ha supuesto que la inmediatez sea ahora una realidad más real. Internet trastoca todo el panorama informativo y de la comunicación. Y además de todo esto Internet, mientras no se demuestre lo contrario, es gratis.

En este momento algo más de 2.500 millones de personas en el mundo acuden a internet, muchos de ellos para informarse y cerca de 5.200 millones de personas están abonadas a la telefonía móvil. El crecimiento de usuarios, tanto de internet como de telefonía, escala a una velocidad vertiginosa. Sin embargo, no se puede decir que este fabuloso avance tecnológico haya supuesto, por ahora, el cambio que la sociedad pide a los medios de comunicación. Tampoco las nuevas tecnologías nos han adelantado la crisis económica en la que nos estábamos metiendo, por ejemplo, ni han hecho que los medios de comunicación mejoren su credibilidad, ni han hecho que la sociedad perciba a los políticos, que ella misma ha elegido, como sus líderes a los que encargar el futuro de su país.

De esta manera, periodismo y política se encuentran en una nueva encrucijada de la que es necesario salir pronto. Los dos estamentos tienen un problema común: su falta de credibilidad. Así, mientras que a los periodistas les exigimos que vuelvan a las prácticas de aquellos tiempos brillantes del escándalo Watergate, a los políticos les demandamos honradez e información en tiempo real.

Mientras que los unos y los otros no vuelvan a esas formas de hacer, la sociedad les rechazará, aunque no podrá efectivamente prescindir de ambas realidades: periodismo y política. El escritor norteamericano Gore Vidal, fallecido en agosto de este año, señalaba que «un 50 por ciento de la gente no vota, y un 50 por ciento no lee los periódicos. Espero que sea el mismo 50 por ciento».

No cabe duda de que periodistas y políticos están buscando cómo salir de una situación que no favorece a nadie. Pero mientras que los periodistas no vuelvan a ser los guardianes de los valores democráticos y sigan presionados por el poder de los balances con números negros, los políticos podrán seguir campeando sin sentirse observados en el día a día y solo las urnas marcarán sus pautas de conducta. Hoy se celebra en Valencia el II Congreso de Mujeres Periodistas del Mediterráneo sobre la «Comunicación Política y Políticas de Comunicación», donde se dará respuesta a algunas cuestiones de la actual encrucijada.

*Director de Periodismo de la Universidad CEU Cardenal Herrera

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