Jesús Ortiz: “La conciliación no es sólo cosa de las empresas”

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y la firma de consultoría Estudio de Comunicación han presentado  el estudio “Igualdad en el Periodismo”, elaborado con el objetivo de valorar cómo perciben los periodistas en activo, estudiantes de periodismo y personas próximas (profesores, directores de máster, etcétera), el cumplimiento del principio de igualdad en las empresas (medios, gabinetes…) que contratan periodistas.

Mujeres Periodistas del Mediterráneo se caracteriza por su firme defensa de la conciliación laboral y familiar. En MPM apostamos por la corresponsabilidad como herramienta para conseguir la igualdad en las oportunidades y en las responsabilidades. Por ello, hemos querido abordar estar cuestiones con Jesús Ortiz, consultor sénior de Estudio de Comunicación.

Pregunta: ¿Cuál sería el titular principal del informe elaborado por Estudio de Comunicación?

Respuesta: La igualdad en el Periodismo, por debajo de otras profesiones. Añado, como anotación al margen, que Estudio de Comunicación, como firma dedicada a la Comunicación Corporativa, contrata básicamente a periodistas (de hecho, cuando empezamos hace 30 años nos llamaban “la agencia de los periodistas”) y que nuestro ratio de igualdad está equilibrado en puestos directivos. Además, es puro reflejo de la realidad en las facultades de Ciencias de la Comunicación: más mujeres que hombres en todas las áreas de actividad (y mucho más listas que nosotros).

P.:El 77% de los encuestados creen que hay discriminación en los puestos de trabajo. ¿Cuáles son los principales motivos que se aducen?

R.:El estudio en sí buscaba la percepción de los participantes y asumiendo que percepción y datos son a veces divergentes; por eso resultó grato comprobar que nuestros resultados eran casi coincidentes con los de análisis para España de brecha de género que hacen importantes organizaciones internacionales. Comento esto porque no pretendíamos obtener razones, aunque las entrevistas nos aportaron varias páginas de magníficos comentarios de los participantes.

Si resumo estos comentarios, podemos decir que se identifican dos rangos de motivos para la discriminación de la mujer en el Periodismo: por un lado, la que coincidiría con otras áreas profesionales y que se concreta en la falta de políticas para lograr la plena conciliación entre trabajo y vida personal; y por otro, una razón que es específica de profesiones en las que se necesita disponibilidad de horario, de respuesta inmediata a la necesidad de viajar, de renuncia a horas de asueto familiares para atender una emergencia… Las propias mujeres que han respondido el cuestionario se sienten menos dispuestas que los hombres a aceptar estos requerimientos.

P.:Una de las principales conclusiones, avalada por el 94% de las respuestas, es que la mujer está discriminada en los puestos directivos. ¿Cuáles serían los motivos que llevan a esta situación?

R.:Los motivos se pueden encontrar en lo comentado anteriormente: si la mujer, por los dos tipos de razones expuestas, va perdiendo oportunidades de crecer en su trabajo, es normal que no llegue con facilidad a los puestos directivos. Considero que es tremendamente injusto que esto sea así. Es decir: verlo y contarlo no significa, obviamente, estar de acuerdo. Y como comenté en la presentación del trabajo junto a la presidenta de la FAPE, Elsa González, podríamos identificar factores económicos que ayudarían a equilibrar esto. El problema es que, en estos momentos, el “horno” de la economía no está para “bollos”. Pero eso no significa que nos callemos y nos sentemos a esperar: asumiendo que no es tarea rápida, todos tenemos la obligación de, serenamente, sin provocar enfrentamientos inútiles, seguir haciendo ver a todos estas desigualdades.

P.: ¿Por qué la televisión es el medio al que todos apuntan como el que provoca mayores diferencias entre hombres y mujeres?

R.: Seguramente, y es mi opinión, por las propias características del medio. Y fíjense que en ese capítulo hablábamos de desigualdad en general, no sólo en contra de las mujeres. Los participantes en el estudio hablan, incluso, de discriminación en favor de éstas porque su imagen “vende” más que la de los hombres.

P.:¿Cuáles son los principales fallos de las políticas empresariales en materia de conciliación?

R.: De nuevo me limito a mi opinión personal, porque es algo de lo que no se habla en el análisis que Estudio de Comunicación ha realizado con FAPE. Creo que el mayor enemigo de la conciliación es la ausencia de una política económica que tenga en cuenta el esfuerzo, por parte de las empresas, por implementar programas de conciliación y de apoyo a la maternidad. Creo que la sociedad no puede permitir que, por ejemplo, la maternidad de una trabajadora sea un lastre para la empresa y una tumba profesional para la propia mujer.

P.: ¿Qué percepción tienen los periodistas del principio de igualdad según las conclusiones del estudio?

R.: Que en general no se cumple en casi ningún sentido. Hablamos, claro, del ámbito del estudio, que se limitaba a empresas periodísticas o que contratan a periodistas. Esa sensación de desigualdad incluye a muchos periodistas hombres, que dicen sentirse discriminados por aspectos como la edad, la imagen o el origen social e, incluso, el lingüístico.

P.: De aquellas respuestas que no se han podido tabular, ¿hay alguna que les haya llamado especialmente la atención?

R.: Muchas de ellas. Aprovecho para reconocer, una vez más, el gran número de comentarios recibidos, lo que demuestra el gran interés de la profesión y de los estudiantes de Comunicación por todo lo relacionado con la igualdad.

Cito un comentario que leí varias veces para recrearme en su contenido y forma de expresión: “El Periodismo es herramienta para la construcción de una conciencia social colectiva y, en ese sentido, le consta su papel para con la sociedad que le da sentido. La igualdad entre mujeres y hombres responde a un anhelo histórico reivindicativo, que pretende desmontar los juicios pasados que nos relegaban a ser seres de segunda por propia decisión biológica (así lo creían) de la madre naturaleza. Por lo tanto, si la profesión de partida, se muestra a favor de la igualdad como derecho fundamental inherente de todo ser humano, es preciso que haga algo por favorecer la vertiente empírica de este hecho que hoy nos ocupa. Sí que hay discriminación, claro que la hay. Pero la hay en todas las partes. Aquí, como en el resto del enramado social” (Mujer, recién licenciada, menor de 25 años, País Vasco, pertenece a una asociación federada en FAPE).

P.: Cuándo una periodista desea ser madre, ¿por qué debe buscar su trabajo en puestos periféricos para poder conciliar su vida laboral y familiar?

R.: Porque el periodismo es, creo que lo he comentado, una de esas profesiones que exige prioridad. Y cuanta más responsabilidad en el puesto, mayor exigencia de prioridad. La vida familiar requiere un ritmo con pocas alteraciones; con respeto a los horarios, si hay niños pequeños, la vida familiar es poco flexible. Esto es poco compatible con muchos de los trabajos periodísticos. Se lo dice una persona que se ha levantado durante varios años a las 4 de la madrugada para hacer informativos matinales en radio, por ejemplo.

Dicho esto, sí creo que hay posibilidades de que se produzca esa conciliación. Pasan porque el propio periodista se encuentre así mismo en esa diferencia, porque pueda crear (y se lo acepten) vías de empatía en su familia, porque la empresa para la que trabaja sepa también ponerse en su lugar y aporte soluciones a las necesidades en general e, incluso, a algunas individuales en particular. Pero, insisto, eso de la conciliación no es sólo cosa de las empresas; somos muchos los actores que debemos trabajar para progresar en el empeño.

P.: ¿Qué prioridades u objetivos se deducen de este informe para conseguir la igualdad, la conciliación y la corresponsabilidad en los medios?

R.: El objetivo único del estudio es pulsar esa percepción citada entre profesionales del periodismo, estudiantes y otro colectivos próximos, como pueden ser los docentes de universidades y másteres. Esto sirve para dos cosas, al menos, importantes: que todos los implicados conozcamos la opinión de los demás, que eso de encontrar coincidencias y discrepancias siempre anima la discusión; y que mantengamos viva la “llama”, que seamos recurrentes en recordar que el problema existe y que es misión de todos buscar soluciones.

Es a partir de estos aspectos cuando quienes lean el análisis y los comentarios pueden decidir si ponen o no su granito de arena en ir dando pasos hacia adelante: en ese punto es donde su pregunta sobre objetivos y prioridades para conseguir la igualdad, la conciliación y la corresponsabilidad empezará a obtener respuestas.

 (Para más información del estudio:    http://www.estudiodecomunicacion.com/extranet/wp-content/uploads/2013/04/ESTUDIO%20DE%20COMUNICACI%C3%93NM-FAPE%20Igualdad%20periodismo.pdf )

 

 

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